UNA CASA CON MUCHO…

Encanto & Naturaleza

Casa de aldea recientemente restaurada, en ella se ha respetado la estructura original en piedra y madera de castaño. Gracias a su estructura de paredes muy anchas, se mantiene fresca en verano y es fácil de caldear en invierno. Los suelos y techos de madera con vigas vistas, convierten a la casa en un lugar cálido y acogedor. Tiene un balcón corredor desde donde se ven magníficas vistas a las montañas y a los prados de la zona. En la terraza se puede disfrutar de la tranquilidad del entorno y si lo desea, hacer una barbacoa y comer al aire libre. Dispone de tres amplias habitaciones, una gran sala de estar y una magnífica cocina.

Consta de tres habitaciones y dos baños, un amplio salón y cocina muy espaciosa y equipada. El alquiler se hace de la casa completa y tiene una capacidad para 6 personas.

  • La planta baja consta de una amplia cocina comedor y un baño completo.

    La planta superior consta de tres habitaciones dobles, baño completo, amplia sala de estar con dos sofás camas.

  • El interior. Cocina de leña y cocina eléctrica, microondas, lavadora, lavavajillas y nevera.

  • Elementos. Todos los utensilios de menaje; ropa de cama y toallas; Televisor.

  • Calefacción a pellets con radiadores en todas las estancias.

  • El exterior. En la planta baja, terraza con barbacoa y mobiliario. En la planta superior, balcón corredor.

  • WIFI Gratis. Para que puedas seguir conectado y disfrutar de la casa sin tener que aislarte del mundo.

HISTORIA


La Casa Ruperto, una vivienda turística situada en una aldea de la Ribeira Sacra llamada Doade, en el municipio de Sober. Además de ser una agradable estancia para los que la han visitado y se han hospedado en ella, esta casa esconde su  historia que se remonta hasta poco más de 100 años atrás. Después de ser restaurada, los actuales dueños decidieron conservar algunos utensilios de esa época para que los huéspedes pudieran ver pequeñas pinceladas de las costumbres pasadas.

La escalera exterior que sube al corredor se conserva intacta. En otro tiempo se subía para acceder a la entrada en el piso de arriba ya que en el de abajo estaban las cuadras de ganado. Hoy todo está cambiado y la puerta principal se encuentra abajo, dando paso a un recibidor que comunica con el resto de estancias.

Justo al lado de la puerta principal se encuentra una placa de madera con el nombre de la casa, Casa Ruperto. Ruperto fue el primer dueño de la casa hace mas de 100 años.

Nada mas entrar, encontramos una pota al lado de la puerta. Después de la restauración, se conservó como elemento decorativo. Antiguamente se usaba para cocinar, se colgaba en un andante y se ponía encima del fuego para calentar la comida. También se podía colocar encima de un trípode como el que se ve en la imagen.

En la cocina se encuentran tres muebles que se hallaron en la casa antes de ser restaurada: un armario, un arcón, y una mesa con cajones, todos ellos restaurados y con nuevos usos. También en la cocina hay un horno de leña que, a pesar de no ser original de la casa, le da un toque más rústico.

En el primer piso nos encontramos el andante donde se colocaba la pota para ponerlo en el fuego, también viene con un cartel explicativo.

Las vigas oscuras y grandes, tanto de la cocina como del salón son originales de la casa y dan un contraste rustico al techo.